Media Maratón Pinoso y Behovia - San Sebastián
16/11/2008
El pasado fin de semana, el Club de Atletismo Revestimientos Mediterráneo - Novelda ha participado en dos competiciones distintas:
Por un lado, parte de los atletas del club se desplazaron a la vecina localidad de Pinoso para disputar allí la Media Maratón de dicha ciudad. El recorrido, que ha sufrido cambios en esta última edición, ha sido más duro de lo previsto, por lo que algunos corredores sufrieron para alcanzar la meta.
Los atletas del club que han participado en esta edición son Julio Rueda, Luís Alberto Simarro, Gustavo Cuesta, José Antonio Miralles, Wigberto Rizo, Miguel Ángel Amorós, Luís Raúl Amorós y Santiago Sánchez Sala. Especial mención debe recibir Luís Torregrosa, quien consiguió rebajar en ¡5 minutos! su anterior marca en la distancia, de ahí la alegría que manifestó al acabar.
Por su parte, Javier Martínez-Mingote se dirigió a tierras Guipuzcoanas a participar en una de las carreras más famosas de toda España: La Behobia - San Sebastián. Esta carrera de 20 kilómetros de recorrido es famosa por su alta participación (16.000 inscritos), y por el magnífico ambiente que genera.
Representando a Novelda estuvo nuestro paisano, quien nos ha narrado las excelencias de tan espectacular competición. Según comenta, nunca antes había imaginado una expectación tan grande alrededor de una carrera pedestre, ya que en todos los kilómetros de esta prueba en ruta había gente animando.
La carrera en sí es un continuo sube-baja con un par de repechos algo más duros en los km 7 y 16. En total, en todo el recorrido no hay más de 5 km llanos. El paisaje tiene de todo: un tramo junto a un río, tramos de callejeo por pueblos, un tramo por un puerto, carreteras secundarias y hasta un tramo de autovía para finalizar en el centro de San Sebastián, junto al ayuntamiento. Un recorrido bonito y exigente que no sería demasiado especial si no fuera por el público.
Es impresionante cómo se vuelca la gente de la zona con esta carrera. Nose disputa ni un segundo sin ver y oír al público aplaudir y dar gritos de ánimo, llegando a ser ensordecedor en los últimos 4 km, durante la última subida y el descenso hasta la meta